Grúa o grutilla para levantar a un mayor encamado: cuándo hace falta
Cuando pasar a la persona de la cama a la silla se vuelve difícil o arriesgado, tanto para su seguridad como para tu espalda, puede ser el momento de pensar en una grúa de movilización.
Señales de que puede hacer falta
- La persona ya no puede ayudar apenas en la transferencia.
- Quien cuida empieza a tener dolor de espalda recurrente.
- Hay riesgo real de caída al hacer el traspaso.
Tipos básicos
- Grúa de pie o bipedestador: para personas que mantienen algo de fuerza en las piernas.
- Grúa de techo o de suelo: para personas con movilidad muy reducida, con arnés completo.
Cómo conseguirla
Se puede alquilar o comprar en ortopedias; en algunos casos, según el grado de dependencia reconocido, puede estar incluida o subvencionada entre las ayudas técnicas. Conviene que un profesional (fisioterapeuta o terapeuta ocupacional) valore cuál se adapta mejor y enseñe a usarla bien, ya que un mal uso también es un riesgo.
Con AmparaT puedes dejar anotado cómo se hace la transferencia con seguridad, para que cualquier cuidador que entre nuevo lo haga igual de bien.
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